When you're in need of love” canta. Basta, animal, si asesinás cualquier tema en español, en inglés ya es demasiado. Ambos ríen.
Levanta las cortinas. El sol entra a raudales. Un día precioso, la primavera luciéndose. Va hasta la cocina. Nota de Juana. Le dejo ticket del super y el vuelto. Deposita sobre la mesa el paquete que trae y lo abre. Hace rato que estaba antojado con sándwiches de miga. Antojado. No es él el legítimo accionista de los antojos. Abre la heladera y saca una Cocacola. Sí, finalmente Juana le hizo caso y compró botellitas. Son mucho más caras se resistía. Pocas veces tiene antojo, y regresa el vocablo, de gaseosas, pero cuando así es solo le gustan bien frías y recién abiertas. Busca un individual, un plato y un vaso, eso lo aprendió de su madre. Almuerza con gusto. Menos mal que están ricos, porque los sándwiches de miga secos lo ponen de mal humor. Mientras se hace el café revisa su agenda. ¡El examen de Nacho! Se olvidó completamente. Teclea en el celular ¿cómo te fue? pero luego se arrepiente y lo llama. Lo peor que puede pasar es que no lo atienda. Hola, pa lo sorprende la voz de su hijo. ¿Cómo te fue? Bien, saqué ocho. ¿Qué te parece si arreglamos para almorzar un día de estos los dos y festejamos? propone sorprendiéndose a sí mismo. Dale, cuando te venga bien, yo ahora estoy bastante liberado. ¿Miércoles próximo?, los mediodías en la fábrica suelen ser ajetreados. De una, pa, nos vemos a la noche ahora me voy a tomar algo con mis compañeros. Juventud, divino tesoro, piensa él mientras se sirve el café y rememora sus primeros años de facultad. Después todo se complicó. Después de Nacho.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario