lunes, 2 de febrero de 2026

192

 

LOS MIÉRCOLES, SESIÓN

TERCERA TEMPORADA

Octubre 2018

Miércoles 24


 

Gustavo, la cabeza apoyada sobre la mano, el codo flexionado sobre la mesa, mira a través de la ventana. Llovizna. Garúa, tristeza; hasta el cielo se ha puesto a llorar. Está triste. Aunque no debiera estar triste. Una palmada en el hombro lo sobresalta. ¿Qué hacés, hermano, tanto tiempo? lo saluda Santiago. Me asustaste. Vos en tu propio mundo, como siempre. Santiago se desmorona sobre la silla. Estoy fusilado, el pendejo no nos dejó dormir; la madre dice que le están saliendo los dientes. Gustavo sonríe. Te lo avisé: la paternidad no es un chiste; no quiero ni acordarme de aquellas noches ahora la sonrisa es sobradora y además a vos te agarra jovato; no me digas que no te advertí de entrada que Marisa no iba a parar hasta encajarte un pibe y andate preparando que antes del 2020 te tiene preparado el segundo. Sí, tal cual Santiago esconde la cara entre las manos al principio son puro sexo salvaje, pero en un abrir y cerrar de ojos el sexo se transforma en utilitario y la cama en una fábrica de bebés. ¿Un café? pregunta Gustavo mientras levanta la mano llamando al mozo. ¡Doble!  Ya ante las tazas humeantes Gustavo dice ahora en serio, ¿cómo va todo? Santiago se toma unos segundos antes de contestar bien, digamos que bien; al pendejo lo adoro, está comestible; con Marisa, maso; la desconozco; a veces ni se baña, ella que no salía a la calle sin treinta minutos previos de producción. Está puérpera, San, qué pretendés; es lo mejor que le puede pasar a tu hijo. ¡Uy!, habló el licenciado Santiago cabecea necesito un amigo no un psicólogo; preciso que me palmeen el hombro, un poco de compasión lo mira, le toca el antebrazo y añade bah, un psicólogo retirado. Estás atrasado de noticias, se nota que hace mucho que no nos vemos, el mocoso ha conseguido desplazarme. Dejate de boludeces y contame. Hoy retomo el consultorio. ¡Qué buena noticia! Sí, papá ya está mejor; hace una semana que regresó a la fábrica; por el momento solo me tomaré un día a la semana. Los miércoles, como al principio comenta Santiago. Cierto, qué memoria; claro, antes me prestabas atención. ¡Mirá que sos boludo!, y después me retás a mí porque me quejo del desamor de Marisa. Sí, pero yo lo digo jodiendo y vos en serio. Santiago menea la cabeza. Mi propio hijo es mi archienemigo dice con cara de compungido. Llega el café. Brindemos por mi ahijado propone Gustavo levantando la taza lo queremos pese a todo. Chocan los pocillos. ¿Conseguiste pacientes? pregunta Santiago. Sí; a lo largo de este año fui apuntando las llamadas que recibía, los llamé y a algunos enganché; por suerte hoy arranco con tres nuevos y uno que atendía hace un par de años. ¿Cuatro?, ¡bien! Pensar que llegué a tener casi treinta. "Volver a empezar..." tararea Santiago. Callate, imbécil: vos no cantás, aullás. "Que no se acabe el fueegoo...". Gustavo le empuja el hombro. Ambos ríen.

 

Gustavo estaciona el auto y luego camina por Melián. Sigue lloviznando. Garúa, solo y triste por la acera, va este corazón transido... piensa mientras silba. Llega al consultorio y levanta las persianas. Todo impecable, se nota que estuvo Juana. ¿Cuánto hace que no viene por aquí? Al principio se daba una vuelta cada tanto, pero luego, ir empezó a ponerlo mal. Se sienta frente al escritorio y abre la agenda. La primera es una tal Andrea. Una recomendación de María Inés. Tres más al hilo. Soy afortunado, piensa. Pero no está contento. Garúa, tristeza. No se entiende. Va hasta el baño y se mira en el espejo. Descubre algunas canas. Cuarenta, ya. Y como bien dijo el tarado de su amigo, volviendo a empezar. Suena el timbre. Aprieta el portero eléctrico. Casi no quedan edificios que lo permitan. Soy afortunado, se repite. Mira por la cámara de seguridad. ¡Vaya con la mujer!


2 comentarios:

  1. Los nuevos comienzos, siempre mezcla de sensaciones! Sabe lo afortunado que es de tener un amigo que lo conoce tanto?

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Para Gustavo, no demasiado sociable, el vínculo con Santiago es fundamental.

      Borrar

223

  ¿Te acordás que te dije que mi papá me había cancelado la salida al cine? Son las primeras palabras de Ema. Sí, hace ya dos semanas re...